¿Cómo intervenir ante un berrinche?


Como padres, hemos experimentado, en ocasiones, sensaciones de impotencia de no saber cómo afrontar adecuadamente los berrinches de un niño, más aún es una situación que pone a prueba nuestra capacidad de autocontrol y manejo de la conducta del menor.    Nuestra tarea de educar nos compromete a aprender estrategias de crianza que favorezca el desarrollo adecuado del niño. Si bien es cierto lo que nos interesa es saber cómo intervenir con éxito ante un berrinche, es necesario que tengamos clara la idea de que lo importante es que el niño está en pleno proceso de aprendizaje y necesita de normas y límites para su conducta.

¿Por qué el niño reacciona con una pataleta?   Las pataletas o berrinches son conductas que transmiten una protesta, es una forma que utiliza el niño para reafirmarse como ser independiente y capaz de manifestar su desacuerdo cuando algo se le niega. Aunque es una respuesta inadecuada, debemos entender que el niño no responde de esta manera porque tenga la intención de ?molestar? a los demás, en su afán de buscar la forma de ser escuchado y atendido, reacciona influenciado por sus impulsos y emociones. Podemos ver que llegan a tirarse al suelo, llorar e inclusive agredir a los padres, expresan sus sentimientos sin medir consecuencias, pero están en pleno proceso de aprendizaje, necesita que se les enseñe la manera adecuada de expresar sus deseos y desacuerdos. Este tipo de reacciones aparecen comúnmente entre los 18 meses y 3 años, ya que el niño empieza a ser más independiente, es un pequeño explorador, quiere saber y coger todo lo que le interesa, es un proceso normal en cierta forma, pero no debe convertirse en un hábito. Los niños aprenden muy rápido y si se da cuenta que mediante esta conducta obtiene lo que quiere, seguirá haciéndolo.

¿Cómo intervenir ante un berrinche?   Primero, es saber lo que provoca el berrinche, si es que se produce porque no se le da al niño lo que desea, si es porque quiere llamar la atención de los demás o si es un indicador de frustración, cuando algo no le sale bien, no puede armar un juguete o una actividad específica.   Una vez que se identifique el estimulo que desencadene el berrinche, ponga en práctica las siguientes recomendaciones:  

 

Mantenga la calma, no pierda el control pues el niño percibirá fácilmente esto, si actuamos con ira y violencia estaremos comportándonos como él, empecemos dándole un buen ejemplo, lo básico es el manejo de emociones y la capacidad de canalizarlas y expresarlas verbalmente. Puede decirle " no me gusta que te portes así ", pero en forma neutral, con un tono de voz fuerte pero sin llegar a alterarse. 

Si el niño reacciona con berrinches, en señal de rebeldía por conseguir algo que se le ha prohibido, ignórelo, él podrá lloriquear, golpear el piso, patalear, pero usted no debe hacerle caso a menos que intente lastimarse, no lo mire y en momentos que cesa el berrinche dígale que si se calma, usted lo atenderá. No deje de estar pendiente de él, sin que se de cuenta y esté atento para cuando el niño deje de hacer la pataleta, en ese momento mírelo y de manera serena y sin gritarle o llamarle la atención dígale "muy bien, cuando estas tranquilo te atendemos y podemos conversar".

Cuando se trate de niños mayores, usted puede explicarle que no es la manera correcta de pedir las cosas y puede conversar con él al respecto y llegar a establecer acuerdos, dándole a entender que existen normas que se deben respetar. Si el niño es más pequeño, un año a dos, lo más efectivo es redirigir su atención hacia otra actividad o juego. 

En caso de que el niño, realice el berrinche en un lugar público, es obvio que no podrá ignorarlo y será una situación incómoda para usted, lo más recomendable en este caso será sacar al niño de lugar y llevarlo a otro lugar e intervenir adecuadamente, según las recomendaciones que hemos explicado. 

Si nota que el niño nota que se está haciendo daño, por ejemplo puede tirarse para atrás y golpear su cabeza, morderse alguna parte del cuerpo, en fin, sujételo, tómelo de los brazos fuertemente hasta que se calme, así le estará demostrando que debe autocontrolarse. 

Si el berrinche es causado por la frustración de no lograr algo, por ejemplo no puede encajar un rompecabezas y trata de tirarlo, usted debe anticiparse a la conducta, ofrecerle la ayuda necesaria y ayudarlo a superar los obstáculos, felicitarlo por sus esfuerzos y logros.   Lo más importante es prevenir este tipo de conductas, estableciendo límites claros, explicarle lo que puede y no debe hacer, las normas y la disciplina son necesarias durante esta etapa. Enséñele con el buen ejemplo, a controlar sus emociones y a expresarlas adecuadamente.